Antes de la apertura: 5 minutos
Escribe tu sesgo en una frase, marca los niveles clave y describe dos escenarios: qué haces si el precio va en un sentido y qué haces si va en el otro. Fija tu pérdida máxima y tus operaciones máximas del día y revisa los datos económicos previstos en tu sesión.
Durante la sesión: una línea por operación
Registra cada operación justo al cerrarla: hora, contrato, tamaño, entrada, salida, resultado en R y si estaba en tu plan. Responde con honestidad tu checklist de disciplina. Si alcanzas tu pérdida o tus operaciones máximas, la sesión ha terminado.
Tras el cierre: 60 segundos
Bastan tres preguntas: qué salió bien, una cosa a mejorar mañana y si seguiste tu plan. Puntúa tu disciplina de 1 a 5. Hazlo breve para hacerlo cada día.
Cada viernes: la revisión semanal
Mira la semana en conjunto: P&L, tasa de acierto, operaciones dentro del plan, mejor y peor día. Encuentra el error que más te costó y conviértelo en una regla para la próxima semana. Una regla, no cinco.
Por qué funciona
La rutina separa lo que controlas de lo que no. Con las semanas, tu diario muestra qué setups, sesiones y hábitos te hacen ganar o perder dinero de verdad, en tus propios números.